La tradición.

Mi amigo Enzo, arquitecto, carpintero y gran degustador de sabores siempre me recomendó que al cocinar un plato yo debía tratar de mantener su mismo sabor siempre.

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miércoles, 6 de enero de 2010

Pan de Antonio.1

Indolente yo! Nunca me ocupé por saber el apellido de Antonio, tachirense, panadero de "La Espiga Dorada" ubicada en Las Palmas de Sabana Grande. Lo repartía en su motocicleta acabado de hacer para ser servido con las comidas en muchos buenos restaurantes de la zona; y de paso lo regalaba a manos llenas, por lo menos en la "Floristería Pipina" de la Av. Francisco Solano López, ubicada debajo del Restaurante "Da Guido", cerca de la Calle Pascual Navarro, amigo y coterráneo como era del florista Jorge Contreras, lo que lo hacía amigo de todos los que trabajábamos con Jorge. Su carácter no me deja duda de que su gesto no era una exclusividad del pequeño grupo que laborabamos en la floristería sino que Antonio debía ser amigo de todos aquellos con quienes trataba en su camino, siempre alegre, afectuoso, atento, en fin, una joya de hombr! Imagínate, regalaba el pan! Con él siempre terminábamos Jorge y yo hablando de comidas y recetas, las cuales transcribo tal como logré obtenerlas en medio de la cháchara, preguntándole lo que se me ocurría en ese momento, cuando nunca había yo lidiado con la masa de trigo, hija como soy de la cultura del maíz. Pienso que no me compenetro lo suficiente con el trigo como para conseguir el máximo rendimiento de los elementos que entran en la preparación, si bien disfruto muchísimo del cuerpo que nace de ella y crece bajo mis manos. Sin embargo las recetas que te estoy dando las puse en práctica con rotundo éxito en las manos de Vidalina Rodríguez; tiene la capacidad de hacer crecer y crecer cualquier mezcla de harina de trigo y levadura que ella prepare, hasta verla desbordarse de los recipientes.

Así pues, te recomiendo empezar a practicar de a poquito e ir incursionando esta rama de la culinaria que es muy satisfactoria porque nos brinda la posibilidad de comer el pan a nuestro gusto en toda la variedad que seleccionemos. Además, hoy en día contamos con una cantidad de electro-domésticos que colaboran muchísimo con el tiempo y el esfuerzo que hay que dedicar a la confección del pan, y de otras comidas deliciosas cuya base es la masa de trigo, como pastas, pasteles, pastelitos, etc., etc.

Como no soy experta en la materia, espero que puedas adaptar estas recetas a tus conocimientos y experiencias que te permitan lograr confecciones que satisfagan tus expectativas de comer criollo, bien sabroso y en su punto.


1. Pan Andino

½ taza de agua tibia
1 cucharadita de azúcar
1 pisca de levadura fresca
1 cucharadita de mantequilla
½ taza de azúcar
2 huevos
½ litro de leche tibia
1 malta
1 pisca de sal
1 pisca de canela1 a 1 ½ kilo de harina de trigo todo uso


Preparar la levadura agregándola al agua tibia mezclada con el azúcar, unos 5 minutos, en sitio tibio de la cocina, resguardada de las corrientes de aire, hasta que levante.

Mezclar la mantequilla batida con el azúcar, los huevos, la leche tibia, la malta la sal y la canela

Incorporar la levadura y mezclar

Agregar la harina poco a poco hasta obtener una mezcla espesa, más espesa que la chicha y amasar, sobando la masa hasta que ésta no se pegue de la mano.

Sobar mucho, hasta lograr una masa suave moldeable.

Dejar leudar por un tiempo de 20 minutos a ½ hora, debe crecer un poco

Hacer los panes, cortando la masa en pedazos de ¼ de kilo más o menos y tornear cada pedazo dándoles la forma del pan.

Estirar cada pedazo con el rodillo hasta obtener un espesor de unos 2 mm. Enrollar las telas así estiradas.

Dejar reposar los rollos por 1 ½ hora para leudar, hasta que crezcan todo lo que deben crecer; lo vas a saber porque si al hundirle un dedo ves que la masa se levanta de nuevo rápidamente, esto es indicio de que no ha leudado lo suficiente, de lo contrario, estará lista si la marca del dedo hundido permanece en la masa. No se debe dejar que la masa leude demasiado hasta secarse porque se rasga, se abre, pierde homogeneidad.

De nuevo mi recomendación es que practiques bastante.

Precalentar el horno a 150º C.

Hornear los panes hasta que levanten y doren, de 20 minutos a ½ hora.

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