La tradición.

Mi amigo Enzo, arquitecto, carpintero y gran degustador de sabores siempre me recomendó que al cocinar un plato yo debía tratar de mantener su mismo sabor siempre.

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lunes, 17 de octubre de 2011

Hamburguesas.

Receta para 8 hamburguesas:

Ingredientes:


1k de carne molida Yo prefioero la pulpa negra.

1/8 de cucharadita de comino molido

1 cucharadita de orégano seco

1/4 de cucharadita de pimentón rojo molido.

200gr. de cebolla rallada

1 ajo machacado

1 cucharada de aceite

1 cucharadita de vinagre

1 cucharadita de salsa inglesa

1/4 de taza de pan seco molido



sal y pimienta

8 panes para hamburguesa

2 tomates maduros picados en ruedas

250 gr de cebolla picados en ruedas finas

2 tazas de lechugas cortadas en trozos pequeños.

Salsa mayonesa, salsa de tomate ketchup y mostaza

8 papas grandes cortadas en palitos.

Aceite para preir las papas.

Queso amarillo en lonjas, huevos fritos y tocinetas fritas, opcionales


Preparación:


Aderezar la carne con el comino, orégano, cebolla, ajo, aceite, vinagre, salsa inglesa, pimentón rojo molido, sal y pimienta. Sin amasar mucho para que conserve sus jugos. 
Se agrega el pan seco molido. Se deja al menos por media hora para agarre su sazón. Mientras tanto se pone a calentar la plancha a fuego bajito y se preparan los ingredientes del relleno.


Para el relleno:
Se pica la cebolla en julianas finas y se aderezan con un punto de sal, vinagre, salsa inglesa y aceite
Los tomates se pelan, se les retiran las semillas y se cortan en buenas rodajas. Se sazonan con un punto de vinagre y con algo de azúcar, para que conserven su sabor fresco.
Las lechugas se lavan muy bien debajo del agua coriente, se cortan con la mano en pedazos pequeños y se remojan por cinco minutos en agua con un chorrito de limón o de vinagre para eliminar cualquier impureza que les haya quedado. Luego se escurren en un colador de alambre.

Se deja todo preparado en reserva mientras se prepara la carne y se comienzan a freir las papas.


Las papas se lavan muy bien, se pelan, se cortan en rodajas y éstas en palitos. Se remojan en agua tibia con sal para que suelten el almidón, Se escurren muy bien y se colocan sobre un paño de cocina para que vayan secando mientras se calienta  suficiente aceite para freirlas. Luego se ponen a escurrir el aceite en un papel absorbente y se les espolvorea la sal.

Se engrasa la plancha cuando está bien caliente y se mantiene a fuego bajo.


Con la mano se toman bolas de carne. Se colocan sobre un papel de plástico, se cubren con otro y con la mano o con una tablita se aplastan.


Se ponen a cocinar siobre la plancha bien caliente. Cuando se cocinaron por un lado sevoltean, se dejan cocinar un poco y luego se aplastan con una pala de cocinar, de esta manera conservan mejor sus jugos. Si se van a comer con queso, al voltearlas se le agregan una o dos lonjas del queso amarillo por encima de la pieza una vez volteada.


Mientras se cocina la carne se precalienta el horno. Se pican los panes por la mitad, se untan con mantequilla por afuera, abajo y arriba y se calientan por unos 5 minutos.
Igualmente se fríen las tocinetas y los huevos para quienes así las quieran comer.


Listos los panes, listas las hamburguesas, dispuestos los ingredientes del relleno y las salsas se arman las hamburguesas.


Sobre la mitad del pan que sirve de base, se unta la mayonesa con la mostaza, mezclandolas, y encima se le vierten las cebollas.

Luego se coloca la carne.

Encima de ésta se coloca la lechuga y los tomates y sobre ellos el huevo y las tocinetas para quienes se las van comer más sabroseadas.


.



Sal y pimienta,


cerrarla,
Colocar las papas fritas en el plato y...a comer!




domingo, 25 de abril de 2010

Asado Negro II Receta de Yuri Acosta

"El rey de la cocina caraqueña"
fotografía aporte del Sr. Yuri Acosta.
Ayer tuve la osadía de romper con mi tradición de pensar que mi receta es la mejor y preparé el asado negro a la criolla por la receta que me envió mi amigo Yuri Acosta, creador de la página de facebook Venezolan@s en la Cocina. Aunque él me dejó bien claro que era su receta personal y se la había dado a dos personas nada más, yo era la segunda, pues le pedí permiso para transcribirla en mi blog por su calidad, ya que quería compartirla con mis seguidores.

Yuri es un hombre excepcional como persona, de cocina sabe mucho, es un gran investigador, tiene la cualidad del buen gusto para comer, el finos olfato y paladar necesarios en el arte y ciencia de cocinar, le gusta cocinar, da las recetas despues de probarlas, es innovador, inventar preparaciones y por si fuera poco, piensa que lo que se sabe en la cocina es para compartirlo, aún más tratándose de nuestras culinaria y gastronomía, las recetas que son patrimonio cultural de los venezolanos y cuyo conocimiento debe ser transmitido sin remilgos ni restricciones a toda la población, para que se multipliquen y se conserven en el tiempo Todo ello hace de él una persona admirable, buen cocinero y promotor de la cultura gastronómica venezolana.

Hice mi trabajo y el resultado final es encomiable. Las mejoras que encontré es que se acentúa el sabor amargo que caracteriza a esta preparación y por sobre todas las cosas, la salsa queda con una textura insuperable. Debo hacerle el honor de reconocer que la receta de asu familia es tan buena como la de la mía. Así que sin más preámbulos, se las transcribo aliñada por mi experiencia, con algunos tips de su creación que ayudan sobremanera a la confección del plato.

Ingredientes:

Una pieza de muchacho cuadrado, 2 kilos aproximadamente. Si bien mucha gente prefiere utilizar la pieza de muchacho redondo,  nos explica Yuri que las tajadas de muchacho cuadrado sueltan sus hilachas, lo que da mejor textura a la salsa. Yo acostumbro a dejar que la pieza de carne conserve la grasa que tiene por la cara de arriba porque le da, al dorarla, más suculencia a la preparación. La receta de Yuri retira esta grasa de la pieza de carne para tener más carne para quemar y dar sabor y color al asado, si bien no la deshecha sino que la incorpora a la cocción para que sume sus valores al asado negro.

2 tomates pintones.
2 pimentones pintones.
2 cebollas grandes.
1 cabeza de ajos. Aproximadamente 12 dientes de ajo.
Comino al gusto.
Pimienta negra molida al gusto.
15 gramos de papelón molido o azúcar morena.
1 cucharada de vinagre.
1 cucharada de salsa inglesa Worcestershire.
1 cucharada de pasta de tomate.
1 cubito de carne.
1 cucharada de alcaparras desmenuzadas.
1 taza de aceite.
4 tazas de agua (o más según la dureza de la pieza de carne).

Preparación:

Calentar en el caldero la taza de aceite con el papelón molido o el azúcar morena. (Yuri varía y sugiere que "empanicemos" la pieza da carne con el papelón molido o el azúcar morena lo que garantiza que no habrá exceso del dulce)

Dorar la carne por lo menos 10 minutos por cada lado hasta que quede negra, lo que nosostros llamarmos "quemar". Este es el paso más importante de la preparación porque es el que le va a dar el color oscuro y el sabor dulce amargo característico del plato.

Una vez que se ha "quemado", se retira la pieza del caldero y se reserva aparte.
Si no se nos ha quemado el papelón, o el azúcar morena, aprovechamos este aceite para continuar la preparación. De lo contrario lo desechamos, raspamos cualquier resto que se haya pegado en el caldero, limpiamos con papel absorbente y agregamos aceite nuevo. Se recomienda hacer el "quemado" a fuego medio y con mucha paciencia y dedicación, con ésto se evitarán los desperfectos señalados, así podrán aprovechar el aceite que se ha utilizado para sumar su gusto al plato final.

Licuar bien el ajo y luego el resto de los vegetales de la salsa, poco a poco para que les queden pedacitos, más bien pequeños, en la salsa, lo cual les va a dar la textura maravillosa en vez de la salsa "lisa". Mucha gente cuela la salsa sin embatgo a otros muchos nos gusta que la salsa tenga pedacitos de sólidos que por su textura realzan el plato.

Calentar nuevamente el aceite y sofreír en él la salsa. Agregar el cubito de carne, la salsa inglesa y la pasta de tomate. ingredientes éstos que Yuri ubica más viejos de lo que creemos en nuestra culinaria, y nos dá la fecha respectivamente de su incorporación en nuestras cocinas: 1.700, 1.830 y 1.876 por lo que tal vez deben haber estado incorporados en las versiones tempranas del plato.

Agregar la cucharada de vinagre, el comino y la pimienta.

Colocar de nuevo la pieza de carne ya "quemada" en el caldero, agregar el agua.
(Como un témpano de hielo, decía mi mamá, dejando sólo al descubierto la punta de la pieza).

Dejar cocinar por 1 hora.

Agregar las alcaparras desmenuzadas y dejar cocinar por unas 2 horas más.
Normalmente las carnes magras se cocinan una hora por kilo. De ser necesario, se le agrega de nuevo agua hasta arriba.

Se rectifica la sal. Se saca la pieza del caldero y si la salsa no está espesa se cocina más tiempo hata lograr la consistencia deseada.

Yo tenía mis resabios de que el asado no me fuera a quedar gustoso por no haber realizado  el proceso a mi manera. Sin embargo me atreví por la confianza que Yuri me inspira. Él me aclaró qeu luego de sacar la carne, cortamos en rebanadas y colocamos de nuevo dentro del caldero en la salsa mientras se hace su reducción y que así la carne tomaba todo el sabor. Y que igualmente antes de quemar mejor es no puyarla para que la pieza no pierda sus jugos.

Mi receta era con el tomate bien maduro y el pimentón rojo. Encuentro que ambos pintones le confieren al plato el sabor amargo necesario para matizar el sabor dulce. Por otra parte, las alcaparras le dan el punto de sal agregando la delicia de su sabor particular, pero que en realidad no creo que al asado le haga falta.

Por último, nos dice Yuri que doblemos las cantidades de los ingredientes de la salsa para que nos quede tanta salsa como para disfrutar de todas aquellas otras preparaciones que podemos degustar después de haber disfrutado nuestro primer plato de asado negro a la criolla acompañado con arroz blanco y tajadas de plátano maduro frita. Y aquí les hablo principalmente de los insuperables espaguetis con salsa de este asado que de sólo pensar en ellos se me hace agua la boca. Si bien una arepa rellena de asado negro es de un disfrute extraordinario, así como una carne mechada o un revoltillo de huevos con carne de asado. En fin, les dejo a su imaginación aprovechar al máximo su asado negro a la criolla, que como dice mi amigo, es el rey de la cocina caraqueña.

domingo, 21 de marzo de 2010

Salsa Boloña a la caraqueña.

                                                           La salsa está lista


                   Pasticho o Lasagna servida en el plato con ensalada.
Ración de pasticho al otro día
Excelente salsa para preparar una buena espaguetada con abundante queso parmesano. 

                                     como dice mi amigo Enzo, 
                           “...el queso se hizo para la pasta”.
 Lo que es un decir porque sabemos que uno es de Occidente y la otra de Oriente y en el tiempo son procesos que se iniciaron y evolucionaron en su propia dinámica, pero que el dicho nos coloca muy bien en el maridaje eterno que se ha establecido del queso con la pasta.
También es muy buena esta salsa para el relleno de gratenes de vegetales,
como son el de papas, el de calabacín o el de berenjenas.
Es deliciosa para rellenar empanadas de masa de maíz y pastelitos andinos.

Ingredientes 
1 k. de pulpa negra molida.
2 dientes de ajo.
100 gr. de cebolla.
¼ de pimentón rojo sin semillas y sin venas.
1 ají dulce rojo, sin semillas y sin venas.
2 cucharadas de aceite de oliva.
1 k. de tomates pelados y licuados.

1 tallo de célery
1 zanahoria mediana.
1 cucharada de vinagre de vino.
1 a 2 cucharadas rasas de papelón rallado (o de azúcar)
1 cucharadita de salsa inglesa.
1/8 de cucharadita de comino.
¼ de cucharadita de orégano seco.
2 hojas de laurel.
Sal
Pimienta negra recién molida.

Preparación:
Poner a calentar el caldero a fuego suave, con una cucharada de aceite de oliva y un ajo entero para que saborice el caldero.

Pelar y picar un diente de ajo. Licuarlo en un fondito de agua con una pisca de sal y un chorrito de vinagre.

Picar la cebolla en trozos y licuarla con el ajo.

Verter el licuado en el caldero y darle un hervor.

Agregar el comino y la carne molida, revolver con el sofrito de ajo y cebolla, darle un hervor revolviendo, para que la carne suelte su jugo.
Agregar el tomate licuado, el vinagre y el papelón (o azúcar) y revolver bien.

Subir a fuego alto hasta que hierva.

Agregar el célery, la zanahoria, el orégano, el pimentón, el ají dulce, el laurel y la salsa inglesa.
Revolver todo y bajar el fuego al mínimo.
Tapar el caldero y dejar cocinar por 2 horas.

Acostumbro a vigilar mis guisos más o menos cada 20 minutos, esto es cuando me da un golpe de olor más fuerte que el que vengo sintiendo. Entonces revuelvo, tapo de nuevo el caldero y dejo que el fuego continúe haciendo su trabajo.
Después de 2 horas y cocinado a fuego muy bajo, los líquidos y los sólidos forman un solo cuerpo.

Entonces quito la tapa, revuelvo, subo a fuego medio y así, destapado, revolviendo de vez en cuando y desbaratando los pedazos de carne que han quedado enteros apretándolos contra las paredes del caldero, cocino la Boloña hasta que seque un poco y espese.

Agregar la sal, la pimienta negra recién molida, revolver y rocear con aceite de oliva. Tapar de nuevo el caldero y apagar el fuego.
Servirla bien caliente en ración generosa sobre la pasta husmeante y con abundante queso parmesano del mejor. O aprovecharla para rellenar un delicioso pasticho o lasagna o también como relleno de un gratén de vegetales.


Es la salsa para el pasticho de carne.


martes, 9 de marzo de 2010

Carne Esmechada.




 Carne Esmechada


Ocupa su lugar de honor junto a las caraotas negras guisadas, el arroz blanco y la tajadas de plátano maduro fritas, resto de las preparaciones que conforman nuestro plato típico venezolano por excelencia: EL PABELLÓN CRIOLLO.

Ingredientes:

2 k. de falda de res, cocinada en caldo bien aliñado.
1/2 de taza de aceite de oliva o maíz.
300 gr. de cebolla picada en julianas o cuadritos.
5 dientes de ajo picados finamente o machacado.
½ pimentón rojo y verde picado en julianas o cuadritos.
½ taza de ajo porro picado en rueditas finas y luego en cuadritos finos.
½ taza de cebollín picado en rueditas muy finas.
2 ajíes dulces enteros sin venas ni semillas.
1 puntica de comino.
1 cucharadita de cilantro picado muy finamente.
3 ó 4 tazas del consomé que quedó de sancochar la carne.
½ k de tomates rallados.
2 cucharadas de papelón rallado (o azúcar).
1 cucharada de vinagre balsámico o de vino.
1 cucharadita de mostaza.
2 cucharadas de salsa de tomates kétchup.
2 hojas de laurel.
1/4 de cucharadita de orégano seco.
5 a 6 gotas de salsa picante “Tabasco” (opcional).
1 cucharada de sala inglesa.
Sal y pimienta negra recién molida.

Preparación:

La carne se lava bien frotándola con limón y pasándola bajo el chorro de agua corriente, se seca y se le quitan los pellejos lo más que se pueda y se pone a sancochar en agua que la cubra 3 veces, con un chorrito de vinagre, se le da un hervor, se le retira la espuma que se forma en la superficie y se aliña como para hacer un buen consomé según tu receta. La receta de mi caldo es con ajo, cebolla, pimentón, ajo porro, cebollín, ají dulce, laurel, orégano, comino, pimienta negra recién molida, guayabita, clavo, canela y cuando la carne ya está blanda y se puede deshilachar con facilidad le pongo la sal y un atadito de compuesto de cilantro, perejil, apio españa y yerba buena. Bajo la olla del fuego, tapo y dejo aromatizar por cinco minutos, para luego sacarle el atadito, la carne, colar y ahí está mi delicioso consomé.

Sacas la carne del consomé y la dejas reposar hasta que entibie y la puedas manipular sin quemarte las manos; ya que la forma en que te quedan más lindas tus hilachas es si las haces con tus manos, una a una; picas la carne en trozos que den el largo del que quieres los hilos de carne; aproximadamente del tamaño de tus dedos; sacas las hilachas ayudándote con un cuchillo de cocina pequeño, las reservas. Pones a calentar tu sartén a fuego bajo para que se caliente poco a poco y esté bien caliente cuando le vayas a agregar el aceite y a comenzar tu cocción.

El ajo, la cebolla, el pimentón, picados en julianas finas, el ajo porro en cuadritos finos y el cebollín en rueditas finas los sofríes en el aceite bien caliente y a fuego bajo junto con el comino y el cilantro por unos cinco minutos; voy poniendo en el sartén mis aliños uno por uno dándole su tiempito a cada uno para que cada uno de su “tumbao”.

Agregas tu carne desmechada a la sartén con el sofrito, mezclas bien todo, subes el fuego y dejas freír por unos minutos, le agregas del consomé hasta cubrirla rebosadamente y la dejas cocinar a fuego fuerte, que seque un poco, le agregas el tomate, vinagre, el ají dulce entero, el papelón (o azúcar), mostaza, salsa de tomate, salsa inglesa, hoja de laurel; revuelves bien, das un hervor, pruebas la sal, tapas y dejas cocinar a fuego medio revolviendo de vez en cuando, hasta que la salsa se reduzca un poco; destapas, revuelves, bajas el fuego y cocinas hasta que la salsa espese; pruebas la sal, aromatizas con pimienta negra recién molida y con cilantro bien picadito; revuelves y bajas la olla del fuego.

sábado, 9 de enero de 2010

Asado Negro a la Criolla



Se cocina en abundante salsa despues de haber sido "quemado" por todas sus caras.


Ingredientes:

1 muchacho redondo (2 a 2.300 kg)
1 limón
1/8 de cucharadita de comino molido
1/8 de cucharadita de orégano en polvo o ½ si es fresco
1/8 de pimienta negra recién molida
5 dientes de ajo
3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
3 cebollas medianas
1/2 pimentón rojo grande
1 cucharada de vinagre aceto balsámico de Modena
½ cucharada de salsa inglesa

Salsa:

1 diente de ajo
1/2 k. de tomates perita grandes bien maduros
1 k. de cebolla
3 ajíes dulces.
Sal y pimienta al gusto al final de la preparación
Aceite de maíz y papelón o azúcar para quemar la carne

Preparación:

Cortes de la carne de res en Venezuela Fotografía cortesís de Yuri Acosta. Administrador del Grupo Venezolan@s en la Cocina de facebook
La pieza que llamamos "muchacho redondo" pesa más de 2 y 1/4 k. Lo mejor es prepararla entera para que conserve mejor todos sus jugos. Por lo general se prepara cuando vamos a cocinar para 12 o más comensales, tomando en cuenta que se calcula no menos de 200 gr para servir en una ración y considerando que su cocción es de una hora por kilo, con lo cual se reduce bastante el peso inicial. Y si la hacemos para el pequeño grupo familiar, sabemos que nos va a servir también para, a posteriori, preparar otros platos con el ya elaborado.



La carne se debe aderezar la noche anterior a la cocción del asado negro a la criolla. Primero se limpia de cualquier pellejo o exceso de grasa, dejándole buena parte de la grasa que cubre una de sus caras, se frota con limón para limpiarla de las impurezas, se lava bajo el chorro del agua corriente y se seca.


Se le pone comino, orégano y pimienta y se soba muy bien con ellos. El ajo bien machucado se mezcla con el aceite, se le echa a la carne y se soba de nuevo. Se rallan la cebolla y el pimentón por el lado grueso del rallo, se mezclan con el vinagre, se le agrega a la carne y se vuelve a sobar.

Con un punzón; o un cuchillo muy delgado y en forma de cruz; se perfora la carne en varios sitios y con la ayuda de los dedos se mete en ellos este aderezo lo más que se pueda.





Se coloca en un envase que la contenga toda hasta arriba, porque va a soltar jugos que no se deben perder, se tapa muy bien y se guarda en la nevera. Dos o tres veces debe sacarse, menearse en su aderezo y darle vuelta para que todos sus lados se impregnen bien de él. Se deja en la nevera hasta el otro día.






Al día siguiente se monta el caldero a fuego bajo para que se caliente bien y sin quemarse. Debe ser de tamaño apropiado, capaz de contener con holgura la pieza de carne carne y poder manipularla con comodidad durante el proceso del “quemado”, el cual es muy laborioso, se toma su tiempo, si la carne queda apretada en él, puede resultar bastante engorroso.

La carne ha sido despejada de sus aderezos. Calentamos el caldero y agregamos aceite y papelón rallado.

Se saca la carne de la nevera, se vuelve a sobar y a rellenar con el aderezo los huecos que se le abrieron. Se saca del aderezo, despejándola de todo el que se le ha adherido y se reserva.

Se monta el caldero a fuego bajo para que se caliente bien y sin quemarse. Debe ser de tamaño apropiado, capaz de contener con holgura la pieza de carne y poder manipularla con comodidad durante el proceso del “quemado”, el cual es muy laborioso, se toma su tiempo, si la carne queda apretada en él, el trabajo puede resultar bastante engorroso.

 El caldero ya bien caliente se engrasa para empezar a cocinar en él.







“Quemar” la carne consiste en freírla en el caldero, con el aceite bien caliente.









y en el cual doramos previamente el papelón rallado o el azúcar.















El muchacho redondo lo quemamos por sus tres costados y sus puntas hasta que están completamente negros, empezando por dorar la capa de grasa que cubre uno de sus lados. Esto se hace a fuego medio, sin despegarse del fogón, se le va dando vuelta a la pieza con mucho vigor, paseándola por todo lo ancho del caldero, apretándola contra sus paredes para que se le pegue el papelón o azúcar evitando que se queme de más y se pegue del caldero.

Debes evitar que esto te pase porque te las tendrás que ingeniar para despegar del caldero lo quemado antes de que se pongan peor, dejando su sabor desagradable infiltrado.





Mientras se quema la carne, se licua el ajo en un fondito de agua, se le agregan unas gotas de vinagre balsámico de Modena, o del vinagre que se tenga, la cebolla picada en cuadritos, los tomates pelados y sin semillas troceados y un punto de dulce, papelón rallado o azúcar. Que se licuen bien .


Una vez que se ha quemado bien la carne, se saca ésta del caldero, se pone aparte, se pasa el aceite por un colador de metal y se raspam cualquier adherencia que haya quedado en el caldero.






Volvemos el caldero al fuego, tomamos del que colamos el aceite necesario, lo echamos de nuevo en el caldero y a fuego lento se sofrie el aderezo que se dejó en reserva.







Se coloca de nuevo la pieza de carne, se deja cocinar por unos minutos para que se impregne del sofrito. Se coloca la carne con la capa de grasa hacia arriba para que se vaya bañando con su grasita.








Se sube el fuego, se vierte la salsa licuada, se le da un hervor.







Se agrega agua hasta arriba, que vuelva a hervir, removemos, bañamos la carne y tapamos parcialmente. Dejamos cocinar una hora por kilo






Cada 20 minutos revisamos y cuando la salsa esté por la mitad del caldero volvemos a agregar agua hasta arriba, unas o dos veces más. Y así, hasta que ya la carne se haya cocinado, lo cual sabemos porque al puyarla no sale líquido. Se agregan la sal, la pimienta y cocinamos por unos minutos más.
La salsa dwebe quedar más o menos a la altura de la mitad del caldero.





Se retira la pieza del caldero y se coloca en una tabla de cocina. Dejamos reposar. Si la salsa no ha espesado bien la dejamos cocinar otro ratico.



Al estar fría la carne, se pica en rebanadas no muy gruesa, se coloca en bandeja de servir y espolvoreamos con sal. La salsa se sirve bien caliente, cada quien en su plato se sirve cuanta salsa desee. Hay quienes la cuelan pero a mi particularmente me gusta así, como salió del caldero, tosca, con los pedacitos de sólidos de sus aliños.


Asado negro a la criolla con arroz blanco

Cuando vayas a comprar tu muchacho redondo pídele al carnicero que lo limpie bien de pellejos sin quitarle la capa de grasa que cubre una de sus tres caras ya que es ésta la que le dará suculencia al asado. La pieza completa no pesa menos de 2 y ¼ kg. Se puede preparar la mitad de la pieza (como en este caso) si se trata de pocos comensales, pero se aprovechan mejor los jugos de la carne si cocinamos la pieza entera.

Es un plato tan elaborado como rendidor que podemos preparar cuando queremos homenajear a nuestra gente en una ocasión especial. Siempre se podrá servir a la medida de cada uno y quedará para reservar en la nevera o el congelador y posteriormente repetir el plato, o aprovechar su carne y/o su salsa en otras preparaciones para los días siguientes, como relleno de las arepas, en deliciosos sanduches o con huevos revueltos o, como más nos gusta, en una buena espaguetada con abundante queso parmesano.



Arepa asada rellena con asado negro a la criolla

 En casa, el asado negro a la criolla no nos dura más de dos días porque todos queremos comerlo en el desayuno, en el almuerzo y en la cena hasta que se acabe y soñamos con comer los espaguetis con la salsa de asado que nos quedó, acompañados por un buen queso parmesano.


Espaguetis con asado negro a la criolla y parmesano

Sabiendo cocinar bien el asado, obtendremos abundante salsa tanto para servir a plenitud sobre las ruedas de carne del plato de nuestra ocasión especial como para acompañar al otro día esos anhelados espaguetis que son únicos; no solo por el sabor que tiene esta salsa, que resulta de seguir rigurosos pasos y del adecuado balance entre sus ingredientes; sino que son únicos también porque se comen solo si antes hubo un motivo especial que nos animara a brindar a los demás lo mejor que tenemos por dentro los que cocinamos, que es el gusto.

El asado negro a la criolla es de esos platos que siempre nos debe quedar con el mismo sabor, el cual podemos mejorar pero nunca cambiar. La experiencia en la cocina nos permite aprovechar cada vez más las cualidades nutritivas de los alimentos, nos enseña a cocinarlos en el momento preciso y el tiempo justo que requieren para que den su sabor a plenitud, nos indica la cantidad que tenemos que agregar de cada uno para obtener el punto de sabor que les corresponde al sumar en el resultado final de nuestra preparación.

He comido asados en los que se usa más pimentón que cebolla, pero encuentro que éste es, si bien agradable al paladar, de sabor tan fuerte que en síntesis invade nuestra memoria gustativa haciendo que solo lo recordemos a él; además le confiere a la salsa una textura licuada lisa y de color marcadamente rojo. La cebolla aún licuándola bien, conserva más sólidos que el pimentón, lo que dará mas cuerpo a la salsa; al cocinarla que se dore sin marchitar, nos da un suave sabor dulzón muy diferente a su fuerte sabor al natural, sin agredir a nuestros otros aliños, más bien los recibe en su seno permitiendo que se integren sus sabores a la preparación, sin predominar sobre ellos, sin ocultárnoslos y permite que la salsa adquiera ese color “negro” de la carne “quemada” que caracteriza el plato y le da su nombre de asado negro a la criolla tanto por los aliños que lleva: cebolla, ajo, pimentón, tomate y ají dulce, ingredientes de todo guiso típico venezolano que se respete, en cualquier casa de familia del país; como por la manera en que procedemos en su preparación, característica de la cocina venezolana, laboriosa hasta el detalle.